Estado y nación, a propósito de las Coreas

24 octubre 2021
Publicado por: Lenín Navas

La forma más moderna de organización de la sociedad es el Estado-Nación. Así, cuando pensamos en nuestra identidad, y en la de quienes nos rodean, solemos hacerlo en términos de nacionalidades. Las mismas, ya sean francesa, venezolana, o japonesa, se encuentran normalmente ligadas a una de las decenas de Estados, que existen en la actualidad.

Sin embargo, no siempre hay una identificación tan directa entre Estado y nacionalidad. Por el contrario, a pesar de que habitar en un Estado que represente de forma directa a una nacionalidad concreta es el ideal, para la mayoría de las sociedades del planeta. En todo el mundo, existen decenas de casos de naciones enteras que se encuentran viviendo en uno a varios Estados distintos, en los cuales no han logrado integrarse.

Incluso, han existido y existen casos en los cuales una misma nacionalidad se encuentra dividida en varios Estados. Este era el caso de Alemania Oriental y Alemania Occidental, Vietnam del Norte y Vietnam del Sur, y por supuesto en la actualidad de Corea del Norte y Corea del Sur, justamente el caso que analizaremos en este artículo.

Corea del Norte y Corea del Sur son una nación separada en dos Estados. / Foto: Financial Times.

Corea del Norte y Corea del Sur son una nación separada en dos Estados. / Foto: Financial Times.

 

Conceptos hermanos: Nación y Estado

Es común que exista una gran confusión a la hora de hablar casualmente de política internacional entre Estado y Nación, dos términos que suelen ser mezclados. Sin embargo, ambos términos, aunque relacionados, no son exactamente lo mismo, siendo la Nación un concepto histórico y cultural. Mientras que el Estado, es un término de índole política y jurídica.

Así, el término Nación se refiere a un conglomerado de personas que se reconocen como parte de una misma comunidad. Es decir, poseen unas raíces históricas y culturales comunes. Esta identidad nacional está formada por decenas de elementos diferentes, incluyendo el idioma, la religión, la sangre, el territorio, mitos y costumbres. Además, de cualquier agregado de tradiciones que establece una diferenciación entre “nosotros” y “ellos”. 

Por lo tanto, la nacionalidad siempre es un concepto que a partir de elementos subjetivos como una percepción histórica común, permite dar nacimiento a una comunidad objetiva y delimitada. De esta forma, nacionalidades muy jóvenes como la “venezolana”, con apenas poco más de 200 años de vida, pueden compararse a otras mucho más antiguas, como la rusa o la japonesa.

Mientras tanto, el Estado es una abstracción que normalmente se refiere a tres elementos objetivos: un territorio, una población, y un gobierno soberano dentro de ese territorio. Formalmente, el Estado no tiene que identificarse con una nacionalidad en específico. Es igualmente un Estado, aquel que reúne a únicamente una nacionalidad más o menos homogénea como el portugués, y uno multinacional como el Reino Unido.

Sin embargo, en la actualidad se entiende que el mejor tipo de organización social es el Estado-Nación, en contraposición a otras formas de Estado que existieron anteriormente. Este es el caso de la Ciudad-Estado griega, y de imperios multinacionales como el Austro-Húngaro y el Otomano.

 

Ideología y poder

Pese a que este es el ideal generalmente reconocido, y al que aspiran la mayoría de los pueblos del mundo. El mismo en muchas ocasiones no puede ser conseguido, existiendo casos dramáticos como el de los kurdos en Medio Oriente. El también dramático caso de las dos Coreas, en el que una comunidad nacional es separada por motivos políticos e ideológicos.

La separación de la nación coreana en dos Estados distintos, se debe al contexto en que se encontraba el mundo al finalizar la Segunda Guerra Mundial. Y con ello, la ocupación de Corea por parte de Japón. La misma duró 35 años, entre 1910 y 1945, durante los cuales los coreanos perdieron su soberanía, en favor del Imperio japonés.

 

El Imperio Soviético, el primer estado comunista

 

No obstante, la recuperación de la independencia luego de la derrota japonesa, no significó la inmediata construcción de un Estado-Nación coreano unificado. Por el contrario, en medio del entorno ideológicamente conflictivo de inicios de la Guerra Fría, Corea se convirtió en el primer campo de batalla entre las ideologías comunista y liberal.

Así, al igual que ocurrió en el caso alemán, las provincias coreanas que fueron ocupadas por la Unión Soviética en el norte del país, pasaron a conformar un Estado comunista separado. Era conocido como la República Popular Democrática de Corea o Corea del Norte. En contraposición con las provincias ocupadas por los Estados Unidos en el sur, en dónde se dio nacimiento a un Estado democrático liberal. Así llamado, bajo el nombre de República de Corea o Corea del Sur.

Y aunque poco después de ocurrida esta división, el primer líder de Corea del Norte, Kim Il-Sung, intentó unificar a Corea bajo su gobierno comunista. La intervención de los Estados Unidos en la Guerra de Corea, permitió la supervivencia del Estado democrático del sur.

 

Las dos Coreas hoy
En datos: las Coreas, una nación y dos estados.

En datos: las Coreas, una nación y dos estados.

De esta forma llegamos hasta el día de hoy, cuando a 71 años de concluida la Segunda Guerra Mundial, las dos Coreas han seguido caminos totalmente distintos en su desarrollo. A partir de sus propias visiones ideológicas. Mientras el Estado coreano del norte, se ha mantenido firme en su variación del comunismo soviético conocida como Juche. El sur ha apostado por la propiedad privada y el capitalismo, como pilar de su sistema. 

Los resultados de esta diferencia en la organización de ambos Estados son claros. Mientras que para mediados del siglo XX, las provincias norte de Corea eran las más ricas e industrializadas del país. Sin embargo,  hoy en día Corea del Norte es uno de los países más pobres del mundo. Así, la República Popular Democrática de Corea, cuenta con una población de 25.8 millones de personas, un Producto Interno Bruto de 16.8 millones de dólares para 2016. Además, sufre constantes hambrunas debido al bajo rendimiento de su economía, y el uso de buena parte de los recursos del país en el sector militar. 

Una situación desoladora cuando se compara con Corea del Sur, uno de los Estados más ricos y tecnológicamente avanzados del mundo. Así, la República de Corea cuenta con 51.30 millones de habitantes, un PIB de 1.642.000 millones de dólares, y varias de las empresas más exitosas del mundo como Samsung.

Samsung es un importante caso de éxito de Corea del Sur. / Foto: Getty Images.

Samsung es un importante caso de éxito de Corea del Sur. / Foto: Getty Images.

 

Dos Coreas y dos resultados 

Hoy Corea del Norte y Corea del Sur, son un ejemplo para todo el mundo. Por una parte, son una muestra de lo que puede ocurrir cuando las diferencias ideológicas, y la influencia de actores externos alteran el curso natural de la formación de un Estado. Pues, sin la intervención de la Unión Soviética y Estados Unidos, muy difícilmente se hubiese llegado a una división del país, como la que existe hoy en día. Ni tampoco la misma se hubiese podido mantener en el tiempo, sin el soporte de ambas superpotencias a cada uno de sus Estados aliados.

Por otra parte, también son un ejemplo de dos modelos de desarrollo distintos, y como los mismos pueden afectar a la población. Pues, el énfasis exagerado de Corea del Norte en el sector militar, sumado a una economía estatista y cerrada ha convertido al país en uno de los más pobres del mundo. Mientras que la libertad y la apertura económica, han llevado a Corea del Sur a ser uno de los mayores milagros económicos de la historia. Mostrando cómo las instituciones y el tipo de gobierno,  influyen tremendamente en el destino de una sociedad.

El centro de la economía norcoreana es el ejército. / Foto: AFP vía ABC.

El centro de la economía norcoreana es el ejército. / Foto: AFP vía ABC.

Pero sobre todas las cosas, las dos Coreas son un ejemplo de fractura de una nacionalidad. Pues, aunque no cabe duda de que tanto los coreanos del norte, como del sur se perciben a sí mismos como parte de una misma nacionalidad coreana. Lo cierto es que, los intereses políticos y las divisiones económicas entre ambos Estados, impiden que una reunificación de la población sea posible en el futuro previsible. Especialmente cuando uno de los actores como Corea del Norte, ha orientado todos sus esfuerzos a evitar esa posibilidad, incluso desarrollando armas nucleares.

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