La oposición en Bolivia, una suerte de polarización

24 octubre 2021
Publicado por: Jose Tomas Guilarte
Una oferta electoral compuesta de paralelismos

 

La fórmula del MAS (Movimiento al Socialismo) para los próximos comicios electorales. Luis Arce para la Presidencia (izquierda) y David Choquehuanca (derecha) para la Vicepresidencia / Foto: Reuters/David Mercado.

La fórmula del MAS (Movimiento al Socialismo) para los próximos comicios electorales. Luis Arce para la Presidencia (izquierda) y David Choquehuanca (derecha) para la Vicepresidencia / Foto: Reuters/David Mercado.

 

Bolivia se presenta como escenario de una fuerte polarización del mercado político, ante las elecciones generales del 18 de octubre.

La oferta electoral se expresa en dos alternativas: por un lado, el voto por Luis Arce, extendiendo la hegemonía del MAS (Movimiento al Socialismo). Por otro lado, el voto anti-Morales, con las candidaturas de Carlos Mesa y de Luis Camacho. De la clase opositora se desprenden otras cuatro candidaturas.

¿El resultado de esta segregación? Un apabullante paso del MAS en las encuestas, frente a las coaliciones opositoras que buscan un cambio. “Comunidad Ciudadana” y “Creemos” son las protagonistas en esta disputa.

Ahora bien, dadas estas pronunciadas diferencias de intereses en las fuerzas opositoras, el objetivo de este artículo radica en visualizar cómo esta heterogeneidad puede determinar negativamente el éxito del voto “anti-Morales”.

Los supuestos para argumentar y sugerir una exitosa unión opositora, pertenecen a la Teoría de Juegos. En particular, será examinada esta situación a partir del juego “Halcón – Paloma”.

 

Los números sonríen al MAS para la primera vuelta

 

Porcentaje de intención del voto para el 16 de septiembre de 2020, antes del retiro de la candidatura de Jeanine Añez. Fundación Jubileo.

Porcentaje de intención del voto para el 16 de septiembre de 2020, antes del retiro de la candidatura de Jeanine Añez. Fundación Jubileo.

 

El MAS lidera las encuestas desde mediados de septiembre, con 29,2% de la intención de voto.

Por su parte, el segundo candidato con mayores opciones es Carlos Mesa con la coalición “Comunidad Ciudadana”, con 19,9% de intención de voto. Busca ser una solución moderada al intenso conflicto político, que dejó detrás la renuncia de Evo Morales a la presidencia.

Luis Camacho, quien representa a la alianza “Creemos”, se encuentra en tercer lugar, luchando por el voto indeciso con un 10,4%.

El MAS, por esto, ve un crecimiento inminente en popularidad. La desunión de la oposición dibuja un resultado final a favor del partido de Luis Arce, al menos de cara a la primera vuelta.

 

La Teoría de Juegos como esquema analítico, ceder para un ganar-ganar

 

En teoría, la opción más inteligente sería ceder un espacio y congregar el voto opositor en una sola figura.

¿Cómo, en Teoría de Juegos, se vería plasmada esta realidad? Comencemos por explicar de qué va este enfoque analítico y, posteriormente, el juego “Halcón – Paloma”:

Losada, R. y Casas, A. (2008) precisan su función de la siguiente manera:

[…] ayuda a comprender la forma en que dos o más actores, individuales o colectivos, toman decisiones en situaciones donde sus respectivos intereses se encuentran en conflicto. Para ello, se vale de modelos formales. En estas situaciones, el que un actor logre obtener el mayor beneficio posible en la búsqueda de sus metas depende, entre otros factores, de la decisión del otro, o de los otros actores (p. 104).

Sin embargo, a diferencia del supuesto convencional de la elección racional, este enfoque va más allá de la rigurosidad de decisiones completamente utilitarias (Losada, R. y Casas, A. 2008). Como señalan estos autores, el ceder con “altruismo” es también una opción recurrente en busca del equilibrio del juego:

La teoría de juegos ha demostrado que (…) en ciertas circunstancias, el actor racional elige cooperar, así con esa elección pueda perder parte de la utilidad esperada (…) un creciente número de investigaciones demuestra que existen condiciones que propician la cooperación y, con ello, la capacidad de renunciar a parte del beneficio individual en función del bien común (p. 106).

Ahora bien, supongamos que contamos con las dos alianzas principales de la oposición en esta operación, “Comunidad Ciudadana” y “Creemos”.

Ambas tienen la opción de “Cooperar” o “Traicionar” a la otra. Si ambas cooperan y respetan el espacio político ocupado por cada una en campaña, podrán obtener sus cifras respectivas de voto, sin ganancias en el dominio formal del poder político. Esta posición deja una utilidad de “50” para cada una.

 

Escenario 1: Cooperación - Cooperación. Fuente: propia.

Escenario 1: Cooperación – Cooperación. Fuente: propia.

 

Desde otra perspectiva, si ambas siguen desunidas e intensamente ensañadas en conflicto electoral, obtendrán el peor de los resultados: la amplia victoria del MAS. Esto último es expresado en una utilidad de -25 puntos para cada una.

 

Escenario 2: Traición - Traición. Ambas partes pierden las elecciones y el MAS continúa su hegemonía. Frente: propia.

Escenario 2: Traición – Traición. Ambas partes pierden las elecciones y el MAS continúa su hegemonía. Frente: propia.

 

¿Cuál sería el escenario que puede sustentar una victoria a la oposición, al menos en la primera vuelta? Una de ambas partes debe ceder ante el avance de la otra, quizá preferiblemente aquella con muestras de tener mayor músculo político (Comunidad Ciudadana).

 

Escenario 3: Comunidad Ciudadana traiciona y Creemos coopera y cede espacio político para una candidatura única. Uno de ellos no gana ni pierde puntos, pero uno de ellos obtiene la mayor ganancia posible. Esto es conocido en Teoría de Juegos como Equilibrio de Nash. Fuente: propia.

Escenario 3: Comunidad Ciudadana traiciona y Creemos coopera y cede espacio político para una candidatura única. Uno de ellos no gana ni pierde puntos, pero uno de ellos obtiene la mayor ganancia posible. Esto es conocido en Teoría de Juegos como Equilibrio de Nash. Fuente: propia.

 

Cabría decir que Comunidad Ciudadana, al menos sólo integrando a su favor el electorado representado por Creemos, figura como un contrincante más fuerte para el MAS en la primera vuelta. Esto último, forzando una segunda y dando mayores posibilidades a la oposición.

 

Conclusiones

 

Debe aprovecharse que el voto en Bolivia es particularmente obligatorio, por lo que las cifras de una potencial abstención (9,8%), son aún muy disminuidas. 

El voto, por así decirlo, indeciso también se posiciona en una cifra alta (17,9 en sumatoria del voto en blanco y el voto nulo). 

Esto nos remite con mayor sustento matemático, a pensar la viabilidad de una coalición. De este modo, Carlos Mesa podría “respirar muy de cerca la nuca” del MAS en la primera vuelta.

La unión en política es un valor fundamental. Además, en un contexto electoral regular, el “ganar – ganar” es una lección que los partidos han de entender.

 

Referencias
Consultadas

Losada, R. y Casas, A. (2008) Enfoques para el análisis político: Historia, epistemología y perspectivas de la ciencia política. Pontificia Universidad Javeriana.

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