La palabra plebiscito proviene del latin plebiscitum, que comprende la palabra “plebis” que significa pueblo y “scitum”, que es “decisión”. En sentido estricto es la «decisión del pueblo».

La puesta en práctica del plebiscito, se remonta al periodo romano, desde el siglo IV a.C. De Puente D. (1840) afirmó que esta, junto con la “ley propiamente dicha” y el senadoconsulto eran tres “especies de derecho” y “fuente casi única de toda la jurisprudencia romana, desde el establecimiento de las leyes de las doce Tablas hasta Justiniano”

Esa tradición romana fue adaptándose a las nuevas repúblicas europeas. Fue Napoleón quien utilizó el mecanismo, “para conciliar una restauración monárquica con los principios oficiales de la Revolución Francesa” (Duverger M).

Es en el siglo XIX, cuando se pone en práctica, fundamentalmente en los regímenes autoritarios. Como sostiene Maurice Duverger, “el plebiscito consiste en dar la confianza a una persona”

"¿Estás de acuerdo con la reunificación de Austria con el Imperio Alemán efectuada el 13 de marzo de 1938 y votas en favor de la lista de nuestro Führer Adolf Hitler?" / Austria, 1938.

«¿Estás de acuerdo con la reunificación de Austria con el Imperio Alemán efectuada el 13 de marzo de 1938 y votas en favor de la lista de nuestro Führer Adolf Hitler?» / Austria, 1938.

El referido autor, al referirse a los regímenes de partido único, afirma que la emplean como técnica sistemática. Ahora, el autoritario, “en lugar de un plebiscito personal en favor de un hombre, establece un plebiscito colectivo, en favor de una institución”. Buscando de esa forma, dar una “apariencia de legitimidad democrática”.

Es así como la Alemania nazi para anexionar Austria en 1938 y la Unión Soviética en 1940, para incorporar nuevos territorios, emplearon el plebiscito.

Avanzado el siglo XX y en el XXI, las repúblicas latinoamericanas también lo pusieron en práctica y en diversas circunstancias. Uruguay y Chile, como tránsito a la democracia;  Colombia 2016 para validar los acuerdos de Paz; y Costa Rica 2011 y 2018 para revocar mandatos.

 

Los dos enfoques

 

El término, tiene diversas interpretaciones, algunas veces más políticas, otras veces, más jurídicas. En esa dirección, Manuel Garcia-Pelayo afirma que es una “consulta al cuerpo electoral sobre un acto de naturaleza gubernamental o constitucional, es decir, política, en el genuino sentido de la palabra. No gira en torno a un acto legislativo, sino a una decisión política, aunque susceptible quizá de tomar forma jurídica”.

Para Viejó M. (2014), forma parte de la democracia semidirecta y es quien “concede o no […] la aprobación final de una norma”. Además, afirma que junto al referéndum y la iniciativa popular, es la forma en que el “pueblo” participa en los asuntos públicos.

 

Imágenes como estas se encontraban en las calles de Colombia en contra del Acuerdo de Paz, la opción no se impuso con el 50,21% de los votos / Foto: AFP.

Imágenes como estas se encontraban en las calles de Colombia en contra del Acuerdo de Paz, la opción no se impuso con el 50,21% de los votos / Foto: AFP.

 

En el sentido estricto jurídico, es el mecanismo legal mediante el cual los ciudadanos expresan su voluntad. En Colombia, según el artículo 7 de la Ley N° 134, “es el pronunciamiento del pueblo convocado por el Presidente de la República, mediante el cual apoya o rechaza una determinada decisión del Ejecutivo”.

En Chile, y en un sentido más abstracto, el artículo 5 de la Constitución chilena sostiene que: “la soberanía reside esencialmente en la Nación. Su ejercicio se realiza por el pueblo, a través del plebiscito y de elecciones periódicas (…)”. Siendo en la actualidad, el primer paso empleado para reformar la Constitución vigente

 

Plebiscito y referéndum

 

Diversos autores, intentan marcar una diferencia entre plebiscito y referéndum.»(…) Mientras que el referéndum es la aprobación de una reforma, el plebiscito consiste en dar la confianza a una persona” sostiene Duverger. Así mismo, marca que para el referéndum se vota “sobre un texto”, entre tanto, para el plebiscito se hace “por un nombre”.

En esa dirección, en su trabajo sobre referéndum, plebiscito e iniciativa popular, Gamboa C. y otros dejan en evidencia esas corrientes. Por un lado, el plebiscito es entendido como una decisión sobre la “soberanía”, mientras que el referéndum lo hace sobre una “decisión del gobierno”.

Sin embargo, en la práctica, cada Estado adopta su propia diferenciación. Por ejemplo, en Venezuela para revocar un mandato, incluido un alcalde, la legislación prevé un referéndum revocatorio de mandatos, en Costa Rica, se hace a través de un plebiscito revocatorio de mandato.

Campaña institucional del Servicio Electoral de Chile, 2020.

Campaña institucional del Servicio Electoral de Chile, 2020.

 

Entonces, ¿qué es un plebiscito?, es un mecanismo legal y político (decisionista), que surge en el periodo romano, es empleado por regímenes totalitarios y sistemas democráticos, para que mediante la participación ciudadana se legitimen diversos temas de asuntos públicos.

Chile: La constitución y la estabilidad política

Referencias

1. M., Bautista. (2014). La democracia política, social y económica. Universidad de Sevilla.

2. D. Antonio de Puente y Franco y otros. (1840). Historia de las leyes, plebiscitos y Senadoconsultos más notables, desde la fundación de Roma hasta Justiniano. Imprenta de D. Vicente de Lalama, Madrid.

3. Duverger. (1957). Los partidos políticos. Fondo de Cultura Económica.