¿Una generación perdida? Venezuela: educación y nutrición en coma

24 octubre 2021
Publicado por: Carmen Herrera
Foto: UN.news

Foto: UN.news

 

Luis tiene 10 años, estudia quinto grado de primaria y vive en Venezuela. Luis, mide apenas un metro y pesa unos pocos 20 kilos. A la fecha, Luis está detenido en el tiempo, hace 3 años que no sube de peso y su crecimiento es poco menos que alentador. Luis solo es un ejemplo del 45% de los infantes venezolanos. Según Cáritas ONG, él solo es uno más de los 295.000 niños que sufren desnutrición extrema en Venezuela. (1)

Son 45% de una generación perdida. Esa es la única manera en la que se puede ver esta dramática realidad. Los 295.000 niños son solo la parte más extrema de la situación, puesto que, según UNICEF en Venezuela hay 3,2 millones de niños con desnutrición. (2)

En condiciones tan estériles como las de Venezuela. ¿Una generación que no sacia sus necesidades básicas puede pensar en educación? ¿Siquiera hay algún adulto por allí que pueda hacer algo por ellos? Quizá sí.  Quizá estos sean, los maestros.

 

“Para hacerme poderosa solo necesito una cosa: educación”

 

En cualquier sociedad desarrollada, es característico valorar la educación como instrumento para el incentivo del desarrollo individual y la superación de estigmas sociales. La autora de la frase que titula este apartado es la Nobel Malala Yousafzai, firme defensora del acceso a  educación para todos. (3)

Venezuela no está en guerra como Pakistán, país de origen de la Nobel, no obstante, el nivel de las calamidades que sufre son equiparables. Es posible que muy pocos, entre la crisis, se hayan detenido a pensar en lo que llamó “la generación perdida”.

La desnutrición representa la más crucial e importante barrera que superar, para que un infante pueda alcanzar su pleno desarrollo fisiológico. Pero ¿No es la educación, en todos los aspectos, el pilar fundamental para el pleno desarrollo de un individuo?

 

«Un niño, un profesor, un libro y un lápiz pueden cambiar el mundo» 

 

El niño, en peligro. El profesor, en miseria. El libro, inalcanzable para muchos. El lápiz, no es prioridad. Son cuestiones que cualquier venezolano piensa, pero en las que poco puede hacer para cambiar. 

Proteger, fomentar, y garantizar la educación, se encuentra como precepto fundamental en las normativas sociales de cualquier país. Sin embargo, no en todos lados la educación es la misma, ni es para todos. En el pasado, Venezuela contó con un sistema educativo que formó excelentes profesionales, y disminuyó el analfabetismo en gran manera. En la actualidad, la situación es más que trágica. 

A la dramática desnutrición no escapan los docentes, la mayoría sumidos a la miseria por su paupérrimo salario. Recientemente, con el “adelanto de la Navidad”, por parte del régimen venezolano, muchos docentes recibieron su “aguinaldo” (pago especial) equivalente a menos de 4$.

 

Según Cáritas, 1 de cada 10 niños visitados por la institución en Venezuela, sufren desnutrición. / Foto: de Cáritas Venezuela.

Según Cáritas, 1 de cada 10 niños visitados por la institución en Venezuela, sufren desnutrición. / Foto: de Cáritas Venezuela.

 

¿Qué se puede hacer por esa generación “perdida”?

 

Si bien es cierto que el panorama es desolador, como en muchas otras historias, el niño del principio, Luis; ha recibido ayuda. Son muchas las organizaciones de la sociedad civil, y ciudadanos comunes los que se dedican ha asistir a dichas comunidades. Cientos de voluntarios y ONGs se han involucrado en el desarrollo de programas de asistencia humanitaria, los cuales no solo brindan alimento sino también formación.

 

Foto: UNICEF Venezuela - Fernández 2019.

Foto: UNICEF Venezuela – Fernández 2019.

 

Es importante decir que esta ayuda no es suficiente, no todos los niños han tenido la ayuda que recibe Luis. La mortalidad infantil ha aumentado, y la esperanza de vida de un bebé venezolano al nacer es bastante baja. Con dicho panorama, es imposible no reflexionar acerca de: ¿Cuál es la proyección a futuro de su generación?, pues hablamos de miles de afectados.

La asistencia humanitaria, responsable, supervisada y bien orientada es vital para Venezuela. A la fecha, muchas son las vidas que se dan por perdidas. Sin embargo, como en las guerras y como ha demostrado la historia, hay que velar por las que se pueden salvar, porque aún valen la pena.

La pobreza en Venezuela: más que cifras

Hay una generación perdida, eso es indudable. Este escrito apunta a la reflexión de lo que se puede hacer con los recursos que se poseen, y las capacidades disponibles para actuar y colaborar. Hay muchos Luis en Venezuela, y ellos no necesitan promesas, necesitan muchas acciones.

 

Referencias

1) Cáritas Venezuela. (2020). Informe de Nutrición y Seguridad Alimentaria 2020. Sistema de Alerta, Monitoreo y Atención en Nutrición y Salud, SAMAN. http://caritasvenezuela.org/

2) UNICEF (2020). Aumenta la prevalencia de la desnutrición infantil en Venezuela. https://www.unicef.org/

3) Yousafzai. M. (2013). Discurso ante la Asamblea General de la ONU. https://www.europapress.es/

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